Descubrí cómo la alimentación consciente puede ayudarte a mejorar tu relación con la comida, evitar atracones y disfrutar más de cada bocado.
La alimentación consciente es una habilidad para la vida que puede llevar a las personas a disfrutar de una relación satisfactoria, sana y placentera con la comida. Ser consciente consiste en centrar la atención y la percepción en el momento presente para ayudar a desconectarse de hábitos y comportamientos poco seguros.
La alimentación consciente no es una dieta. Se trata de cómo comemos, no de qué comemos. El enfoque de la alimentación consciente utiliza estrategias que pueden ayudar a cambiar nuestra respuesta a la comida, tanto física como emocionalmente.
¿Por qué probar la alimentación consciente?
Las investigaciones demuestran que la alimentación consciente puede ayudar a las personas a controlar los atracones y a no comer en exceso. Además, puede ayudarlas a disfrutar de la comida y a sentirse más conectadas con las señales internas de hambre y de saciedad del cuerpo.
La alimentación consciente se basa en comer cuando se siente hambre física. Es importante conocer las diferencias entre el hambre física y el hambre emocional:
- Hambre física:
El cuerpo les pide que repongan nutrientes. El hambre física aumenta gradualmente y presenta diferentes señales corporales, como ruidos en el estómago, sensación de cansancio o irritabilidad. El hambre física se satisface cuando comen cualquier alimento. - Hambre emocional:
Una necesidad emocional que impulsa a desear un alimento, como tristeza, soledad y aburrimiento. Estos alimentos suelen denominarse alimentos reconfortantes, y su consumo puede provocar sentimientos de culpa.
¿Cómo puedo comer de manera más consciente?
El enfoque de la alimentación consciente utiliza estrategias que fomentan la percepción de los sentidos mientras se come, de modo de traer a la persona al momento presente. Estos son algunos métodos de alimentación consciente que pueden probar:
- Antes de comer, háganse estas preguntas:
a. ¿Tengo hambre? ¿O tengo sed?
b. Si es así, ¿es hambre física y qué tipo de comida o bebida quiero? - Busquen un lugar agradable y tranquilo para comer sin distracciones. ¡No coman en frente del televisor, la computadora o el teléfono!
- Manténganse en el momento presente; intenten respirar profundamente 3 veces antes de empezar a comer.
- Coman lento, prestando atención al aroma, el sabor, el sonido, la textura y el aspecto de la comida.
- Apoyen los cubiertos o la comida entre bocado y bocado.
- Cada pocos minutos, comprueben sus señales de hambre.
- Dejen de comer justo antes de sentirse llenos; esperen de 10 a 20 minutos antes de comer más si aún tienen hambre.
- Disfruten de su comida. Si no disfrutan de comer, nunca se sentirán satisfechos.
- También pueden llevar un diario, que es una práctica basada en la consciencia plena (mindfulness). Deben utilizar un método o una técnica para llevar un diario que les convenga y sea sostenible durante un largo período de tiempo.
Conclusión
Adoptar la alimentación consciente puede ser una herramienta poderosa para mejorar la relación con la comida y el bienestar general. Más allá de qué comemos, el enfoque está en cómo lo hacemos, permitiéndonos disfrutar plenamente de cada bocado y reconocer las señales de nuestro cuerpo. Al practicar la alimentación consciente, podemos reducir los atracones, tomar mejores decisiones alimentarias y encontrar un equilibrio entre el placer y la nutrición. Pequeños cambios en nuestra rutina pueden marcar una gran diferencia en nuestra salud y calidad de vida.