por Equipo Comunicaciones

Alzheimer: señales de alarma y primeros síntomas

Última actualización hace 1 semana

Fernando TaraganoLos investigadores Fernando Taragano, M. P. 63205, y Daniel Seinhart, M. P. 77584, nos explican cuáles son las señales de alarma a las que hay que prestar atención para detectar la enfermedad de Alzheimer.

Una fecha de cumpleaños de un ser querido que se olvida, el nombre de una persona conocida de toda la vida que se esfuma por completo, una canilla abierta que pasará horas antes de ser cerrada… La enfermedad de Alzheimer, en estado avanzado, hace que quienes la padecen vean cómo lo sencillo se convierte en difícil, cómo lo cotidiano se transforma en un casi imposible.

Sin embargo, pueden pasar años desde que la enfermedad se manifiesta hasta que el deterioro es severo. ¿Cuáles son las principales señales de alarma para detectar tempranamente el Alzheimer? “Si bien se la conoce como ‘enfermedad de la memoria’, porque es el punto de partida desde el cual la enfermedad comienza a manifestarse, en realidad el Alzheimer es mucho más abarcativo: afecta también el pensamiento, la capacidad de tomar decisiones y la orientación y, en estados más avanzados, produce cambios de personalidad y de estados de ánimo y tiene ideas delirantes”, señala Fernando Taragano, investigador participante del estudio, y director del Instituto Geriátrico Nuestra Señora de las Nieves, de la Ciudad de Buenos Aires, M. P.: 63205. El especialista advierte que “la pérdida de memoria no implica necesariamente que la persona padezca enfermedad de Alzheimer: puede suceder que por estrés, por haber dormido mal, por una anemia, por consumir algún medicamento o por alguna preocupación que nos tenga a maltraer, olvidemos dónde dejamos las llaves o una reunión que teníamos pautada”.

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Si bien existen casos en personas más jóvenes, el riesgo es mayor cuanto más avanzada es la edad. Típicamente, comienza a darse entre los 60 y 65 años. “El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa cuya frecuencia de aparición aumenta con el envejecimiento”, apunta Daniel Seinhart, investigador del Hospital Italiano, M. P. 77548. “Entre la población de personas con 80 años constituye una verdadera epidemia, con una prevalencia cercana al 20 por ciento”, agrega. El especialista apunta que no se trata de una enfermedad nueva, sino que es la misma que en otras épocas solía llamarse arterioesclerosis o demencia senil. “Conforme la gente vive más, debido a las mejoras en la calidad de vida y en la medicina, el número de casos de Alzheimer aumenta”, sostiene. Por esta razón, cuenta el propio Seinhart, “la Organización Mundial de la Salud (OMS) fijó como prioridad en el marco del G20 encontrar un tratamiento efectivo para el Alzheimer para 2025”.

Entre los primeros síntomas aparecen “olvidos recientes, episodios vividos en el inmediato corto plazo anterior, como el día previo o la última semana”, detalla Taragano. “La enfermedad es progresiva y degenerativa, pero muy lenta: cuando se la detecta es probable que lleve años avanzando de manera microscópica en el cerebro”, explica.

“Al principio, el enfermo tiene niveles de dependencia mínima: puede necesitar ayuda, por ejemplo, para resolver situaciones complejas, como manejar dinero –relata Seinhart. En los estadios más avanzados, la persona ya no puede llevar una vida independiente y requiere asistencia aún para cuestiones elementales, como la higiene o la alimentación”.

Se está realizando un estudio de investigación para prevenir la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Si los olvidos frecuentes –los propios o los de un familiar o amigo- representan una preocupación creciente, esta puede ser una oportunidad para apostar por un tratamiento experimental de primer nivel internacional al que, por el momento, no se accede por ninguna otra vía.

Existe un ensayo clínico abierto sobre Alzheimer, puedes conocerlo ingresando aquí